domingo, 6 de diciembre de 2009

La web semántica


Para los gurús, añadirá significado. Permitirá búsquedas de información más precisas y a la medida de cada usuario. Internet entenderá lo que el usuario quiere, atendiendo al uso que realiza de la Red y sus preferencias. Por ejemplo, si en un buscador escribo Busco viajar a algún lugar exótico con mi mujer y dos hijos por 3.000 euros, me aparecerán paquetes turísticos epecíficos que responderán a esas variables.
Los responsables de ese milagro son los algoritmos y los metadatos (informaciones sobre informaciones), el Santo Grial de la nueva era de Internet.
Para los no iniciados decir que un algoritmo es un código matemático escrito en un lenguaje de programación que recoge los pasos necesarios para llegar a una solución al problema que se plantea. Esto, que aparentemente parece sencillo, no lo es tanto, porque las variables son muchas. Y ahí radica su complejidad y su potencial, ya que sus aplicaciones, aparte de las conocidas en los buscadores, son realmente ilimitadas. Vaya como muestra un ejemplo ilustrativo. En 2008, un estudiante doctorado en el MIT, Asfandyar Qureshi, desarrolló un algoritmo de enrutamiento inteligente que rastrea en Internet los precios de la electricidad (sometidos a muchas fluctuaciones) y que reduce los costos hasta en un 40%.
¿Y para cuándo la Web 3.0 o semántica? “Alcanzará su capacidad máxima cuando todos los datos puedan ser compartidos y procesados por las herramientas automatizadas

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